lunes, 30 de enero de 2012

No espero que lo entiendas, pero siempre, siempre, siempre... desde esa nebulosa que son los recuerdos de la infancia, siempre, siempre... he estado solo.

Mi niñez se resume en el odio acerrimo, en los insultos del patio y en esconderse detras de los bancos cuando los gritos eran demasiado fuertes. De pasillos vacios donde pasar la tarde y esquinas donde sentarse tratando de aislar el frio.

Se resume en libros. En bibliotecas a donde los gritos de los juegos no alcanzan. A coros donde no se obliga a salir a la calle.

Los insultos y los grandes insabores siguen resonando.

Por eso hay que llevar mascaras.

Para evitar que el mundo hiera con espadas.

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